TRÍPTICO DE LOS SANTOS JUANES
Autor.- Esta obra salió de los pinceles de Pierre Pourbus el Viejo.
Fecha de ejecución.- Pierre Pourbus el Viejo realiza esta obra en el año 1549
Técnica.- Óleo sobre tabla.
Medida.- 241 x 377 cm.
Ciclo del Evangelio.- Vida Pública de Nuestro Señor Jesucristo.
Momentos del Evangelio.- En el panel de la izquierda, contemplamos como San Juan, que,junto al Jordán ha criticado la vida de Herodes, por lo que ha sido condenado, Herodías, su amante, quiere acabar con la vida del profeta, pero el monarca temeroso de Dios, se niega a matar a Juan. En palacio se celebra el cumpleaños del monarca y Salomé, hija de Herodía, danza ante el rey y sus invitados. Herodes se compromete ante todos los invitados, a dar a Salomé lo que esta le pida. Salomé, guiada por su madre, pide la cabeza de Juan el Bautista, el monarca, se la concede, y en la prisión es decapitado el Precursor del Mesías.
En el panel central vemos como Jesús ha acudido al Jordán, donde Juan bautiza, recibiendo, a pesar de la negativa, en un principio de Juan, el bautismo de manos de su primo, bajando una paloma del cielo y oyendo la voz que dice: "Este es mi hijo, el amado".
Evangelio.- El Martirio de San Juan - Mateo 14, 3 - 12; Marcos 6, 14 - 29.
Bautismo de Cristo.- Mateo 3, 1 - 12; Marcos 1, 2 - 6; Lucas 3, 1 - 18; Juan 1, 19 - 34
Lugar donde se encuentra.- Museo Nacional del Prado.
Localidad.- Madrid.
País.- España.
TEXTO DEL EVANGELIO
El Bautismo de Cristo
En el año decimoquinto del imperio del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Filipo tetrarca de Iturea y Traconítide, y Lisanio tetrarca de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: «Voz del que grita en el desierto: | Preparad el camino del Señor, | allanad sus senderos; 5los valles serán rellenados, | los montes y colinas serán rebajados; | lo torcido será enderezado, | lo escabroso será camino llano. Y toda carne verá la salvación de Dios». A los que venían para ser bautizados les decía:
«¡Raza de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente? Dad el fruto que pide la conversión. Y no os hagáis ilusiones, pensando: “Tenemos por padre a Abrahán”, pues os digo que Dios es capaz de sacar de estas piedras hijos de Abrahán. Ya toca el hacha la raíz de los árboles, y todo árbol que no dé buen fruto será talado y echado al fuego».
La gente le preguntaba:
«Entonces, ¿qué debemos hacer?».
Él contestaba:
«El que tenga dos túnicas, que comparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo».
Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron: «Maestro, ¿qué debemos hacer nosotros?».
Él les contestó:
«No exijáis más de lo establecido».
Unos soldados igualmente le preguntaban:
«Y nosotros, ¿qué debemos hacer?».
Él les contestó:
«No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie con falsas denuncias, sino contentaos con la paga».
Como el pueblo estaba expectante, y todos se preguntaban en su interior sobre Juan si no sería el Mesías, Juan les respondió dirigiéndose a todos:
«Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, a quien no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego; en su mano tiene el bieldo para aventar su parva, reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga».
Con estas y otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo el Evangelio.
Lucas 3, 1 - 18
Martirio de San Juan Bautista
Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener a la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven:
«Pídeme lo que quieras, que te lo daré».
Y le juró:
«Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino».
Ella salió a preguntarle a su madre:
«¿Qué le pido?».
La madre le contestó:
«La cabeza de Juan el Bautista».
Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió:
«Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».
El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla. Enseguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro.
Marcos 6, 17 - 29.